jueves, 30 de mayo de 2013

Mi primera experiencia con Fondant

26.05.2013

Buenas noches!

Tras mucho tiempo pensando en escribir un blog, pedirle a mi marido que me lo cree, darle vueltas y más vueltas, ya me he decidido a ello. Y para estrenarlo, qué mejor forma que con mi primera experiencia con Fondant. 

Desde hace muchos años me gusta dedicar parte de mi tiempo libre a la repostería, en especial, a los bizcochos. No soy una persona golosa aunque parezca increíble, sin embargo, me encanta hacer bizcochos. Viene alguien a casa, bizcocho que se hornea. Bizcocho de naranja, chocolate, plátano, canela, limón... 

El cumpleaños de mi hermano es en diciembre, y él es un apasionado de los roscones, y me pidió que le prepara uno. No me atreví a hacerlo (ahora ya me arriesgo con lo que sea), y me dije, le hago un bizcocho redondo, lo decoro como si fuera un roscón y lo relleno de nata. Alehop! Se pensó que era roscón (a simple vista claro).

Volviendo al tema del fondant... he decidido adentrarme en él. Así que he preparado una tarta de vainilla de dos capas con ganaché de chocolate. No tenía muy claro cómo decorarla, y tampoco me quería complicar mucho esta vez, así que me ha quedado una tarta bastante cursi, que mi marido ha decidido no llevarse al trabajo (son prácticamente todo hombres) y la he repartido entre mis padres, mi hermano y nosotros.


Ingredientes:

Para el bizcocho:
· 180 gramos de harina
· 180 gramos de azúcar
· 3 huevos
· 90 mililitros de aceite
· 90 mililitros de leche (si la usamos sin lactosa, todos podrán comer de nuestra tarta)
· 2 cucharaditas de levadura
· 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para el relleno y la cobertura (ganaché de chocolate):
·150 mililitros de nata (igual que con la leche, mejor sin lactosa y nos aprovechamos todos, eso sí, con 35% de materia grasa).
· 150 gramos de chocolate, por ejemplo Valor (Valor chocolate puro sé que no tiene lactosa y a los alérgicos no les causa problemas, testado en mi cuñada).


Vamos con la elaboración:

Tamizamos la harina con la levadura.
Separamos las yemas de las claras, y reservamos.
Añadimos la vainilla a la leche, reservamos.
En un bol aparte, mezclamos el azúcar con el aceite. Respecto al aceite comentaros que yo soy muy defensora de las recetas con aceite de oliva, por lo que siempre que me es posible y la receta lo permite, uso aceite en lugar de mantequilla). A esta mezcla, añadimos la leche con la vainilla, batimos, y vamos incorporando las yemas una a una. 
Montamos las claras a punto de nieve, y las incorporamos a la mezcla anterior.

Yo usé un molde de 17 cm de diámetro, y me quedó un bizcocho bastante altito. Si os gusta más grande de diámetro pero más aplanado, podéis usar uno de 20 por ejemplo. Para que no se os pegue, os doy varias opciones: Untar el molde con mantequilla y espolvoread harina, forrar el molde de papel de aluminio o bien cubrirlo con papel vegetal de horno. Si queréis una forma muy perfecta, optad por la primera opción. Yo estrenaba un molde de PME nuevo recién compradito y no sabía cómo me iba a resultar y decidí no arriesgar, por lo que lo cubrí con papel vegetal.

Lo metemos al horno a 180º durante 50-55 minutos.


Para el ganaché:

Derretimos el chocolate al baño maría. Calentamos la nata en otro cazo y cuando rompa a hervir, lo vamos incorporando poco a poco al chocolate, sin dejar de dar vueltas con las varillas. Podéis incorporarlo en 3 veces por ejemplo. Si no os apetece complicaros mucho, lo incorporáis todo de golpe. Cuando ya esté unificada la mezcla, la batimos con las varillas para que coja cuerpo. Como la vamos a usar para relleno y cobertura, no dejamos que se enfríe del todo, puesto que se solidifica un poco. Si os pasara, lo calentáis un poquito y listo!

Cuando ya tenemos horneado el bizcocho, lo nivelamos y abrimos por la mitad. Extendemos ganaché con ayuda de la espátula, ponemos la otra pieza encima, y cubrimos todo de ganaché. 
Dejamos que enfríe, y cuando esté ya sólido el ganaché, podemos cubrirlo con fondant y decorar, aunque he de reconocer, que queda con una pinta tan buena que no dan ganas de tocarlo!!!

A disfrutar!!




Ahora comprendéis por qué mi marido no se la quiso llevar al trabajo no?
Las fotos no son muy buenas... lo sé.

Otro día os contaré el por qué del nombre del blog, a qué me dedico, qué me gusta (bueno esto lo acabo de transcribir hoy), que no me gusta...